Residentes señalan redadas, afectación laboral y riesgo para la armonía histórica entre dominicanos y haitianos

Denuncian que guardias apresan a los haitianos y les cobran para soltarlos, sobre todo, los días de pago

En Hatillo Palma, haitianos conviven con dominicanos al margen de las tensiones migratorias. 

En el distrito municipal Hatillo Palma la convivencia entre dominicanos y haitianos es, para muchos de sus residentes, no solo armoniosa sino indispensable. En esta comunidad agrícola, ubicada en la provincia Montecristi, la economía local descansa sobre los hombros de trabajadores procedentes del vecino país.

Aunque en el pasado se registraron expulsiones masivas de ciudadanos haitianos tras muertes de dominicanos en medio de atracos, hoy los comunitarios aseguran que esos episodios han quedado atrás.

Reconocen que, como en cualquier población, entre los inmigrantes hay trabajadores y delincuentes, pero insisten en que «la mayoría son gente de bien».

Productores, comerciantes y constructores de la zona coinciden en que entre el 95 y el 98 % de la mano de obra en esos sectores es haitiana. Desde la siembra y corte del banano hasta otras labores agrícolas, los trabajadores extranjeros mantienen en movimiento los cultivos que abastecen a buena parte del país.

Los líderes de esas actividades productivas dicen que actualmente enfrentan dificultades con agentes de la Dirección General de Migración (DGM) y miembros del Ejército de la República Dominicana (ERD), debido a los constantes operativos contra ciudadanos de la vecina nación que vienen al país con fines laborales.

Fuente  Diario  Libre

Por laregion