Voluntarios denuncian pérdidas históricas de bosques de pino y roble, mientras ambientalistas piden investigar las causas del siniestro y las denuncias sobre presuntas prácticas irregulares de manejo forestal.

Bomberos luchan contra la persistencia del fuego.

Un incendio forestal continúa afectando una amplia zona montañosa del paraje El Jarán-El Naranjo, en la sección Corocito del distrito municipal El Rubio, municipio de San José de las Matas, donde brigadas de distintas instituciones mantienen desde el martes intensas labores para contener el avance de las llamas.

Las autoridades informaron que el fuego ha sido controlado en aproximadamente un 50 %, gracias al trabajo conjunto de brigadistas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, miembros del Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa), la Defensa Civil, bomberos forestales y decenas de voluntarios de las comunidades cercanas.

Sin embargo, los equipos de respuesta advierten que el incendio permanece activo en varios puntos de la montaña debido a la difícil topografía, la abundante vegetación y las condiciones del terreno, factores que dificultan las labores de extinción.

Hasta el momento, las autoridades no han podido establecer la cantidad de hectáreas afectadas ni las causas que originaron el siniestro.

El voluntario Daniel Cabrera, quien participa en las labores de combate junto a brigadistas y organismos de socorro, explicó que, aunque se ha logrado contener parte del incendio, aún persisten focos activos que continúan consumiendo la vegetación.

«Se ha controlado una parte del fuego, pero todavía quedan llamas en distintos puntos de la montaña. Las pérdidas son históricas porque han sido destruidos miles de árboles, entre ellos pinos criollos, robles y otras especies maderables», expresó.

Cabrera señaló que el incendio ha causado graves daños al ecosistema de la Cordillera Central y que el fuego ha avanzado rápidamente favorecido por el viento y las condiciones del bosque.

Durante la emergencia, varios brigadistas y voluntarios quedaron momentáneamente rodeados por las llamas mientras combatían el incendio, aunque lograron ponerse a salvo sin sufrir lesiones.

No obstante, la rápida propagación del fuego impidió rescatar los vehículos utilizados para acceder a la zona.

De acuerdo con los afectados, al menos ocho motocicletas empleadas por bomberos forestales y voluntarios quedaron completamente calcinadas.

Los brigadistas difundieron videos en los que muestran los vehículos reducidos a chatarra, reflejando la intensidad del incendio y los riesgos enfrentados durante las operaciones.

Mientras continúan las labores de extinción, organizaciones ambientalistas y comunitarias han expresado preocupación por los daños ocasionados al bosque de pino criollo y otras especies nativas de la zona.

La Pastoral Ecológica de la Conferencia del Episcopado Dominicano denunció que el incendio se produjo en un área donde presuntamente se habría aplicado la práctica conocida como «pino quemado, pino cortado», utilizada, según los denunciantes, para facilitar el aprovechamiento de madera tras un incendio.

Hasta ahora, las autoridades no han confirmado esa versión ni han establecido si existe relación entre el fuego y esas denuncias.

El Ministerio de Medio Ambiente tampoco ha ofrecido una explicación oficial sobre el origen del incendio, aunque informó que las investigaciones se iniciarán una vez el siniestro sea completamente extinguido.

Diversos sectores ambientales han solicitado una investigación independiente que permita determinar las causas del incendio, establecer responsabilidades en caso de acciones humanas y reforzar las medidas de protección de los bosques de la Cordillera Central.

Las brigadas permanecerán en la zona hasta lograr la extinción total del fuego y evitar que las llamas se reactiven en otros sectores de la montaña.

Fuente   Diario   Libre

Por laregion